25th
Barcelona 4 - Sevilla 0

La exquisitez del juego del Barça se vió reflejada, por una vez, en lo abultado del marcador, lentamente, sin pausa, pero sin prisa, los goles fueron cayendo uno tras otro. Un jugador tuvo nombre propio: Iniesta. Siempre he pensado que Xavi organizaba el juego e Inistesta “engrasaba” la máquina. En este partido hubo algo más. Un día antes, el Madrid, tras una remontada épica y con actuaciones por parte de sus jugadores lamentables había logrado torcer el curso de un partido, que a cinco minutos del final tenían perdido. El resultado final supuso la consabida presión hacia el barça. La presión duró algo más de dos minutos. El tiempo que tardó Iniesta en perforar la portería contraria. Después, el resto, fue un recital. Los goles, los dos restantes, siempre con el mismo triángulo, Xavi, Iniesta, Etoo. A cual más generoso. En el segundo tiempo Iniesta fue retirado y el aplauso de la grada no se hizo esperar, fue el reconocimiento a una figura gigante de nuestro futbol. Guardiola, en el banquillo, mostraba su suficiencia. No sólo sacaba a Iniesta sino que Messi no saltaría al campo, y desde el banquillo pudieron ver el cuarto gol. Henry que pasa a Etoo un balón tan ajustado a la portería que termina dentro… este Barça marca casi sin querer.
Pero todo esto sucedió el miércoles, hoy sábado el Barça se enfrenta al Valencia, mañana el Sevilla recibe al Madrid. Estamos a los pies del que se ha venido Tourmalet. Y de lo que suceda en esta jornada dependerá, en gran medida que este equipo con número de campeones pase a la historia. Copa, Liga y Champions están al alcance de la mano, la denominada tripleta que ningún equipo español ha conseguido.